G A Y A N E
    L I E B E - S H A R L U Y A N
    P I A N I S T    







P O E M E S

Confesion de poeta
iFugaz instante de la inspiracion!
iQué ef imero, qué caprichoso!
iRiendo tocarâ las cuerdas poco hondas,
se desparramarâ en lluvia ligera,
se frustrarâ y en revoloteo de mariposa
se disioarâl iLe da lo mismo!

De flores
Las flores, - gente indolente, revoltosa
y aregre,
cdmo abrazaros sin lastimar vuestra lozania?
Es imposible estrecharos en los brazos.
Besos! iAhi estâ la clave viva-indolora,
de labios delicados en pétalos traviesos!

De versos
Los versos se oyen,
los versos se escriben,
l^e ware^ê cê cr'{rôn
lds versos se rezan
en memoria de lo pasado.
No les demandes
eânli.lr| e||nrêmô
No en vano aqui
la palabra Ïue prof erida,
hazte de ellos
huesped invitado.

De la infancia
Recuerdo, como de ninos,
encaramados a los ârboles del albaricoque,
osados, embriagados de alegria
arrancâbamos los frutos uno tras otro,
hasta que el vecino indignado
calmaba nuestro crecido griterio.
O, si ustedes supieran!
Qué albaricoques creciân en nuestro jardfn!!!
O, si ustedes supieran !
C6mo y cuânto tiempo yo sigo buscando
este aroma y este gusto,
mas no lo hallo.
Y dudo que lo encuentre...